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Qué cubre el seguro de hogar (y qué no)

Casi todo el mundo se entera de lo que cubre su seguro de hogar el día que tiene un problema. Te contamos lo que suele entrar, lo que casi nunca entra y los dos errores que más dinero cuestan.

Por Sheila Vaquerizas, asesora con más de 20 años de experienciaActualizado el 5 min de lectura

El seguro de hogar es de los que más se tienen y de los que menos se leen. Se firma con la hipoteca o al alquilar, se renueva solo y nadie mira la póliza hasta el día que el techo gotea. Saber qué cubre el seguro de hogar antes de necesitarlo te ahorra disgustos y, muchas veces, dinero.

¿Qué diferencia hay entre continente y contenido?

Es la primera decisión al contratar. El continente es la vivienda en sí: paredes, suelos, techos, instalaciones fijas de agua, luz y gas, ventanas, puertas y, en muchos casos, armarios empotrados o la cocina instalada. El contenido es todo lo que se puede mover: muebles, electrodomésticos, ropa, aparatos electrónicos y objetos personales.

Un truco para no equivocarte: imagina que pones la casa del revés. Lo que se cae es contenido; lo que se queda en su sitio, continente.

SituaciónQué asegurar
Propietario que vive en la casaContinente y contenido
Propietario que alquila la viviendaContinente (y contenido si alquila amueblado)
InquilinoContenido y responsabilidad civil
Piso con hipotecaAl menos continente (lo pide el banco)

¿Qué cubre el seguro de hogar normalmente?

Las pólizas cambian mucho entre sí, pero casi todas incluyen un núcleo común:

  • Incendio y explosión, incluido el humo.
  • Daños por agua: tuberías que revientan, fugas repentinas, el agua que cae al vecino de abajo.
  • Fenómenos atmosféricos: lluvia, viento, granizo o nieve por encima de los límites de la póliza; por ejemplo, lluvia de más de 40 litros por metro cuadrado en una hora o rachas de viento de más de 80 km/h.
  • Robo y expoliación, con límites para el dinero en efectivo (a menudo solo unos cientos de euros) y para las joyas.
  • Daños eléctricos por subidas de tensión o cortocircuitos.
  • Rotura de cristales, espejos y, en algunas pólizas, encimeras o placas vitrocerámicas.
  • Responsabilidad civil: los daños que tú, tu familia o tu casa causéis a otros.
  • Asistencia en el hogar: fontanero, cerrajero, electricista, a menudo con horas gratis de mano de obra.

La responsabilidad civil merece una mención especial. Cubre, por ejemplo, la inundación que provocas en el piso de abajo o, en muchas pólizas, los daños que cause tu perro. Si tienes uno, revisa la guía del seguro obligatorio para perros, porque puede que tu póliza de hogar ya cumpla con ese papel.

¿Qué no suele cubrir?

La regla general es que el seguro cubre lo repentino e imprevisto, no lo que se va deteriorando con el tiempo. Por eso suelen quedar fuera:

  1. Las humedades por condensación o por filtraciones lentas.
  2. Las averías por desgaste o falta de mantenimiento.
  3. Los daños causados por obras de reforma.
  4. Los objetos de valor por encima del límite pactado, si no los declaraste.
  5. Los daños intencionados.

Hay un matiz que da muchos disgustos: en un escape de agua, una cosa es reparar la tubería y otra los daños que ha causado el agua. Algunas pólizas cubren los dos y otras solo uno. Pregunta por la «localización y reparación de la avería».

¿Quién paga una inundación o un terremoto?

Los riesgos extraordinarios (inundaciones, terremotos, erupciones volcánicas, tempestades ciclónicas atípicas con rachas de más de 120 km/h o actos de terrorismo) no los paga tu aseguradora, sino el Consorcio de Compensación de Seguros, una entidad pública. Lo financia un pequeño recargo que va incluido en el recibo de tu seguro.

La condición clave es tener una póliza en vigor. Sin seguro de hogar, el Consorcio no te indemniza. Es una de las razones por las que, en zonas con riesgo de inundaciones, tener seguro es casi imprescindible.

¿Te lo miramos?Pásale a Sheila tu póliza de hogar y te dice qué tienes cubierto de verdad y si los capitales están bien calculados.

¿Qué es el infraseguro y por qué cuesta tanto dinero?

Es el error más caro y más frecuente. Ocurre cuando aseguras tu casa o tus cosas por menos de lo que valen de verdad, a veces para pagar una prima más baja o porque el capital no se ha actualizado en años.

El artículo 30 de la Ley 50/1980, de Contrato de Seguro, establece la regla proporcional: la aseguradora paga en la misma proporción en la que estás asegurado. Si tu contenido vale 40.000 € y lo aseguras por 20.000 €, ante un robo de 6.000 € te pagarán 3.000 €.

Para evitarlo, revisa los capitales cada pocos años y pide pólizas con «valor de reposición a nuevo» y con cláusulas que eviten la regla proporcional por debajo de cierto margen.

¿Con hipoteca tengo que contratar el seguro del banco?

No. El banco puede exigir que la vivienda tenga un seguro de daños, porque es su garantía, pero la ley te permite contratarlo con la aseguradora que prefieras, siempre que las coberturas sean equivalentes. Lo que sí puede hacer es ofrecerte una bonificación en el tipo de interés si lo contratas con él. La Ley 5/2019, de contratos de crédito inmobiliario, obliga a que esas bonificaciones aparezcan con claridad en la ficha de la oferta (la FEIN) antes de firmar.

Haz números: a veces la bonificación compensa y a veces el seguro del banco es tan caro que pierdes dinero. Y al cambiar, comunícaselo al banco con la nueva póliza.

¿Cuánto debería costar y cómo pagar menos sin perder coberturas?

El precio depende de los metros, la zona, la antigüedad del edificio, los capitales y las coberturas extra. Dos pisos iguales en barrios distintos pueden pagar primas muy diferentes por el riesgo de robo o de inundación.

Hay formas de pagar menos sin quedarte desprotegido:

  1. Ajusta los capitales a la realidad: ni infraseguro ni pagar por un valor que tu casa no tiene.
  2. Elige una franquicia razonable, por ejemplo de 150 o 300 €, si no te importa asumir los daños pequeños.
  3. Quita coberturas que no necesitas, como la de joyas si no tienes ninguna de valor.
  4. Compara cada 2 o 3 años: la renovación automática rara vez es el mejor precio.
  5. Pregunta por descuentos por alarma, por vivienda nueva o por tener otros seguros con la misma compañía.

Para cancelar tu póliza actual, la Ley de Contrato de Seguro te pide avisar por escrito con al menos un mes de antelación al vencimiento. Anótalo en el calendario.

¿Cómo dar un parte y qué plazo tienes?

La Ley de Contrato de Seguro te da 7 días desde que conoces el siniestro para comunicarlo a la aseguradora. Antes de llamar:

  • Haz fotos y vídeos de los daños antes de limpiar o reparar nada urgente.
  • Guarda facturas, tiques y cualquier prueba del valor de lo dañado.
  • En un robo, presenta denuncia en la policía y adjúntala al parte.
  • Evita que el daño vaya a más (cierra la llave del agua, por ejemplo), porque también es tu obligación.

Cuando la aseguradora rechaza el siniestro o tarda demasiado, reclama primero a su servicio de atención al cliente y, sin respuesta satisfactoria, al Servicio de Reclamaciones de la DGSFP, que es gratuito.

¿Tu casa tiene alarma? Puede que tengas un descuento que no estás aprovechando. Te lo contamos en la guía sobre cuánto cuesta una alarma para casa. Y en la página de seguro de hogar Sheila puede revisar tu póliza contigo.

Preguntas frecuentes

¿El seguro de hogar cubre los atascos de tuberías?

Muchas pólizas incluyen el desatasco dentro de la asistencia en el hogar o de la cobertura de daños por agua, a menudo con un límite de importe o de servicios al año. Otras lo excluyen o lo cubren solo en modalidades superiores. Busca en tus condiciones la palabra «desatasco».

¿El seguro de hogar cubre las humedades?

Cubre los daños por agua repentinos, como una tubería que revienta. No suele cubrir las humedades por condensación, filtraciones lentas o falta de mantenimiento. Además, la reparación de la tubería averiada y la del daño causado pueden tener coberturas distintas.

¿Están cubiertos los electrodomésticos?

Los daños eléctricos por subidas de tensión o cortocircuitos suelen estar cubiertos en muchas pólizas, con un límite. Las averías por desgaste o uso normal, no. Algunas pólizas ofrecen una cobertura específica de reparación de electrodomésticos como extra.

¿Qué pasa si aseguro mi casa por menos de lo que vale?

Se aplica la regla proporcional del artículo 30 de la Ley de Contrato de Seguro. Si tu casa vale 200.000 € y la aseguras por 100.000 €, ante un siniestro de 10.000 € te pagarán solo la mitad, 5.000 €. Revisa los capitales cada pocos años.

¿Tengo que contratar el seguro de hogar del banco por tener hipoteca?

No. El banco puede exigir un seguro de daños sobre la vivienda hipotecada, pero puedes contratarlo con la aseguradora que quieras, siempre que tenga coberturas equivalentes. Lo que sí puede hacer el banco es ofrecerte una rebaja del tipo de interés si contratas con él.

Fuentes consultadas

Información general revisada el 10 de octubre de 2026. Las tarifas, impuestos y condiciones cambian: comprueba siempre la documentación oficial o pregunta antes de contratar.